In vino veritas

El viento, recién venido de los viñedos, vertía en aquel vaso de vidrio un brebaje que pudo haber sido blanco, broncíneo… Acaso bermellón.

Dicho veneno, virtuoso o vil, albergaba la habilidad de desvirtuar el vacío vodevil que supone esta vida; volatilizando nuestra banalidad, dejándome vano de vanidad.

Una vez el vapor del pavor, antes en la copa, se evaporó hasta esta ropa; vi beodo cómo se desvanecía débil sobre mis labios, mi boca, mis blanduras, mi vigor, mi virtud.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s