Cronofobia

Su parabrisas, alunado,

destierra la constelación

de lunas, salpicadas,

en la luna de su coche.

Un horizonte ígneo

abrasa sus pupilas

y sus papilas abrazan

un incendio entre sus labios.

A su izquierda

por un tamiz de vidrio

el paisaje se escurre

como una instantánea eterna.

Y en la cuneta,

consecuencia de la aceleración,

una procesión de árboles

brota como uno solo.

Sus ojos,

empapados de crepúsculo,

recuerdan el ocaso de Ícaro

y temen fundirse en el horizonte.

Frena.

El cielo teñido de sangre,

y sin querer verle morir,

le daba la espalda;

como los girasoles

al atardecer.

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La couleur du son (homenage au film ‘Dancer in the dark’)

Elle est endormie,

Mais elle ne peut rêver.

La prison c’est son cauchemar,

Le silence sa prison.

Elle me contemple,

Mais elle ne peut me voir.

Elle est aveugle,

Et moi un évanoui espoir.

Je  m’élève,

Eclipsé par le blanc silence.

Tu te lèves, Lune noire,

Cernée par les étoiles du bois.

Isolée,

Comme une île de lumière au milieu de l’incertitude,

Tu me demandes la couleur du son,

 Je te donne le sens du silence: c’est le silence.

Comme une brise bleue,

Qui se balance,

Elle brise le silence,

Avec le pinceau de ses lèvres.

Parmi ses sanglots sanglés,

Le sang du son sort.

Mon sang, sans couleur,

Tout autour du couloir.

Elle est endormie,

Elle ne peut que rêver,

Le silence est son cauchemar,

La prison est son silence.

Elegía por un cigarro

Dime ¿Por qué sudas niebla?

Gotera de humo, papiro incendiado.

Calada por calada, callada,

Aspiro a colmarme de tus caracoles canos.

Calada por calada, callada,

Suspiro la lluvia de tus tirabuzones de triples rizos.

¿Son tus pétalos marchitos los que caen en ese ataúd?

Bosque caducifolio, fosa común de mis pensamientos.

Dame la vida con tu muerte,

y yo te daré muerte con mi vida.

Versión musical, junto y gracias al músico brasileño Gustavo Nabuco: 

La piel de su sombra

Rodeado,

De estrellas de madera,

De lunas de cristal,

De voltios volátiles,

Aislado.

Apaga la luz,

Pues un sujeto ajeno,

Sujeto al cuerpo propio,

Toca sus manos.

Tentado por el pánico,

Tentando el vacío;

Busca con palmas impalpables,

Sus manos; extraviadas en la negrura.

Hombre sombrío,

Ebrio de oscuridad,

Ignorando el rumbo de su azar,

Escapa de su ambigüedad.

Mientras, su epidermis de luto,

Escondida en la ceguera,

Siendo arrastrada hasta las escaleras,

Implora una salvación.

Huyendo de una sombra,

cayó por los peldaños,

y la sombra calló tras él.

 

 

Luna negra

Bajo un lienzo albino,

Desteñido,

Al que le han arrebatado todo color,

Te encuentras tú, epitelio nocturno,

Sentada en la tumba del horizonte.

Luna negra,

Eres la noche de la mañana gris,

Eclipse de un sol vergonzoso que no se atreve a salir.

Rodeada por el brazo suave de estrellas secas,

Estrechas pecas,

Yertas, viudas del viento;

Pecas.

Alzada, tras de ti

Un aspa es tu acaso,

Y es que, Luna negra,

También tú tendrás tu ocaso.

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Traducción al francés, por Inma Benedito

Sous un tissu albinos,

Déteint,

Auquel on a enlevé toute couleur,

Te voilà, épithélium de la nuit,

Assis sur la tombe de l’horizon.

Lune noire,

Tu es la nuit du matin gris,

L’éclipse d’un soleil embarrassé qui ne se risque pas à sortir.

Soignée par le doux bras des étoiles sèches,

Étroites tâches,

Rigides, veuves du vent ;

Tu pèches.

Elevée, au dessus de toi,

Une aile c’est ton destin,

C’est que, Lune noire, toi aussi tu auras ton déclin.

 

Fr = m•N (Fuerza de rozamiento)

Dame seis ruedas, o cuatro, o dos,

o las ruedas que tenga un autobús.

O simplemente no me quites las piernas

y si me las roban

cámbiamelas por ruedas.

Ruédate cuando no tenga sitio

y déjame rodarte cuando el barro no te deje rodar

y pararte cuando estés mareada.

Rodemos para que el ruido no nos rodee

y el reposo no nos rompa.

Erremos rotundas,

rondemos errantes,

una dentro de otra y otra dentro de una.

Cuando receles, te rodaré de rodillas.

Y si nada me rodea,

rodéame.

Ritmo interior

Dame un segundo,

Déjame cavilar por el vacío de tu mirada,

Permíteme un instante de luz,

Un apartado en dos dimensiones.

Deja que tu pupila me abrace,

Que tus pestañas peinen mi mirada.

Permíteme aspirar tu risa,

Espirar tu ausencia.

Bórrame el rubor,

Róbame el vaho de esta copa,

Préstame el pavor del vapor de tu ropa,

Réstame el anhelo de tu presencia.

En el pálpito del segundo segundo,

Permite que mis latidos sean tus pasos,

Para que cuando te vea,

Corran hacia mí.

Haine

Un golpe súbito de ira

Irá subiendo por este cuerpo

Cada vez que escupas tu tontería.

La escasez de razón

Que habita en mi pensamiento

Quedará huérfana, corriente sin movimiento.

Prisionera de tu absurda verbosidad

Queda mi verbo sordo de inseguridad

Hambriento de un escarmiento

Espero, espero tu silencio

Al que bautizaré mi edén

Que te den.